Cálculo del impuesto de sucesiones

Cálculo del impuesto de sucesiones.

Se Delega las competencias a las comunidades autónomas

El impuesto sobre sucesiones grava la transmisión de bienes y derechos por causa de fallecimiento de una persona.

Cuando una persona fallece el conjunto de bienes, derechos y obligaciones que forman su herencia pasará a sus sucesores (herederos o legatarios), y es por esa adquisición de bienes, derechos y obligaciones por la que se debe tributar en este impuesto.

La ley estatal es la que establece cómo se calcula la base imponible del impuesto. Sin embargo, el cálculo y la tarifa aplicable depende de cada comunidad autónoma específica, puesto que cada comunidad puede modificar las reducciones y los tipos que establece el Estado de forma subsidiaria.

El impuesto sobre sucesiones se debe ingresar en un plazo de seis meses “con posibilidad de prorrogar otros seis meses” a contar desde que se produce el fallecimiento del causante. Si no se realizarse en este periodo, se perdería el derecho a las posibles bonificaciones que tenga establecida la comunidad autónoma correspondiente, que será en la que haya residido más tiempo el fallecido, en los cinco años anteriores al día del fallecimiento.

En general, los modelos utilizados para las declaraciones-autoliquidaciones son: el modelo 650, que es la declaración ordinaria y el modelo 652, que es la declaración simplificada, ambos para las adquisiciones mortis causa, como la herencia. Para las adquisiciones inter vivos, como la donación, se utiliza el modelo 651, facilitados por la Agencia Tributaria.

La principal consecuencia de dicha cesión es que el impuesto sobre sucesiones y donaciones no es homogéneo para todo el territorio español, sino que varía en función del lugar en el que se produzca el hecho imponible.

El Impuesto sobre Sucesiones es un impuesto progresivo, no hay un porcentaje fijo de gravamen, sino que cuanto más se hereda, más se paga. El gravamen general oscila desde el 7,65% hasta el 34%, después se aplicarían las bonificaciones de cada Comunidad Autónoma.

Quién declara el impuesto

Le corresponde a los herederos y legatarios que tienen que declarar el Impuesto sobre Sucesiones por la herencia o legado que van a recibir.

También están obligados a declarar, aquellas personas que sean beneficiarios de contratos de seguros de vida para caso de fallecimiento del asegurado, cuando la persona que contrató el seguro fuese persona distinta al beneficiario.

Cómo valorar los bienes en Madrid

Los bienes y derechos que se adquieren por sucesión deben valorarse por su valor real a la fecha de fallecimiento.

Tienes la posibilidad de solicitar la valoración previa vinculante on-line o en Zurbano, 51 (Subdirección General de Valoraciones) de los siguientes bienes:  viviendas colectivas con anejos y garaje, plazas de garajes independientes, viviendas unifamiliares, naves industriales. La información facilitada no impedirá su posterior comprobación administrativa, pero, cuando el contribuyente haya seguido los criterios manifestados por la Administración tributaria, no incurrirá en ningún tipo de responsabilidad.

Accede a la consulta aquí

 Algunos tipos de reducciones en la comunidad de Madrid:

Reducción por parentesco con el fallecido

Grupo I: Adquisiciones por descendientes (hijos, nietos,…) y adoptados de veintiún años, 16.000€, más 4.000 € por cada año menos de veintiuno que tenga el causahabiente, sin que la reducción pueda exceder de 48.000 €.

Grupo II: Adquisiciones por descendientes (hijos, nietos…) y adoptados de veintiuno o más años, cónyuge, ascendientes (padres, abuelos,…) y adoptantes, 16.000 €.

Grupo III: Adquisiciones por colaterales de segundo y tercer grado (hermanos, sobrinos), ascendientes y descendientes por afinidad, 8.000 €.

Grupo IV: En las adquisiciones por colaterales de cuarto grado, grados más distantes y extraños, no habrá lugar a reducción.

Reducción por vivienda habitual

En los casos en los que en la base imponible de una herencia que corresponda al cónyuge, ascendientes (padres, abuelos…) o descendientes (hijos, nietos…) del fallecido, o bien pariente colateral (hermano…) mayor de sesenta y cinco años que hubiese convivido con el causante durante los dos años anteriores al fallecimiento, se incluya la vivienda habitual de la persona fallecida se aplicará una reducción del 95% sobre el valor neto de la vivienda que va a la herencia, con el límite  de 123.000 € para cada sujeto pasivo, siempre que la adquisición se mantenga, durante los cinco años siguientes al fallecimiento del causante, salvo que falleciese el adquirente dentro de este plazo.

En caso de que no cumplas con el requisito de permanencia señalado, quién se hubiese beneficiado de la reducción deberá declarar tal circunstancia a la Administración Tributaria de la Comunidad de Madrid y pagar la parte del impuesto que se hubiese dejado de ingresar como consecuencia de la reducción practicada junto con los correspondientes intereses de demora dentro del plazo de treinta días hábiles desde que se produzca el hecho determinante del incumplimiento.