Cuentas bancarias de fallecidos:

¿Cómo acceder al dinero heredado?

Cuando una persona fallece, el dinero que tenía en cuentas bancarias es para sus herederos. Este principio, que es así de claro y de contundente, necesita una serie de requisitos para hacerse efectivo. El primero es saber si la persona tenía cuentas bancarias abiertas y acudir a la entidad donde las tuviera.

¿Cómo saber si un fallecido tenía cuentas bancarias?

Es un trámite relativamente fácil que se realiza ante la Agencia Tributaria. Los herederos pueden dirigirse a ella para saber si el fallecido tenía cuentas bancarias desconocidas. Para hacerlo necesitan dos cosas:

Acreditar que el titular ha fallecido, lo que se hace con el certificado de defunción.
Acreditar que la persona que pide la información es heredero para lo que se requiere el certificado de últimas voluntades (que nos dice cuál es el último testamento que otorgó el fallecido) y el testamento. Si el fallecido no ha dejado testamento. En estos casos los herederos tienen que recurrir a un procedimiento «abintestato» que se realiza ante un notario y permite adjudicar los bienes de la herencia a sus herederos.

Saber qué cuentas bancarias tiene es muy importante y puede tener cuentas a su favor y en su contra (deudas). Hay que tener en cuenta que, cuando se acepta una herencia, la persona también se hace cargo de las deudas que tuviera el causante. En los casos en los que las deudas pudieran superar el patrimonio, existe la opción de aceptar la herencia «a beneficio de inventario», es decir que se acepta solamente si los activos son superiores al pasivo.

Trámites en el banco cuando fallece un familiar

Una vez que se puede acreditar el fallecimiento del titular de una cuenta bancaria y que se es heredero, lo siguiente será acudir al banco. La entidad tiene la obligación de informar de todas las cuentas que el fallecido tuviese, pero esto no supone poder disponer de forma inmediata del los fondos o activos que el fallecido tuviese.

Para poder disponer del dinero de las cuentas, el banco necesita asegurarse de que quien lo reclama tiene derecho a hacerlo y de que se ha pagado el Impuesto de Sucesiones. Para ello va a requerir el documento de adjudicación de bienes (cuaderno particional), en el que se expresaría quienes son los nuevos propietarios de los haberes de las cuentas bancarias, o el consentimiento de todos los herederos, y la acreditación del pago del Impuesto.

¿Se puede operar con la cuenta de un fallecido?

Las cuentas pueden encontrarse en dos situaciones:

Que la cuenta tenga un único titular, el fallecido pero haya más personas que pueden actuar como apoderados o con capacidad para disponer de los fondos de la cuenta. En este caso las personas apoderadas no pueden hacer ninguna disposición del dinero después del fallecimiento ya que la representación en la que actuaban ha cesado con el fallecimiento.
Que la cuenta tenga otros titulares. En este caso los cotitulares pueden disponer libremente de la parte proporcional de la cuenta que les corresponda. Si hay un cotitular más podrá disponer de la mitad, si hay dos más podrán disponer de dos tercios, etc.
Si se hacen disposiciones de la tarjeta de crédito o debito del fallecido después del fallecimiento, el que haga la disposición puede tener problemas. Si lo hace un heredero deberá responder ante los otros herederos y pagar la parte correspondiente del Impuesto de Sucesiones. Si lo hace un tercero, sin ningún derecho, podría cometer un delito de apropiación.