LA PRETERICIÓN – Omisión de herederos forzosos

LA PRETERICIÓN

La preterición tiene lugar cuando el causante ha omitido a uno o varios herederos forzosos o legitimarios en el testamento y no pueden ser otros que los legitimarios, ya que recordemos que el artículo 806 del código civil define la legítima como: ‘’la porción de bienes de que el testador no puede disponer por haberla reservado la ley a determinados herederos, llamados por esto herederos forzosos’’. Por tanto, la ley garantiza la legítima a los herederos forzosos y ello significa, que ni el propio testador puede privar de legitima a aquellos herederos, que por su condición de forzosos, ya la tienen atribuida.

Para que estemos ante un supuesto de preterición, se exige la omisión de los herederos forzosos en testamento. Pero además, se exige que el mismo heredero no hubiera recibido nada en vida en concepto de legitima, pues en ese caso, se considera una anticipación de la misma, debiéndose traer a colación aquellos bienes que sean colacionables, procediendo a su reducción, si resultasen inoficiosas. Por último, se requiere que el heredero preterido sobreviva al testador, ya que si falleciese con anterioridad, el testamento surtiría todos sus efectos, de acuerdo al artículo 814 del código civil, siendo llamados a heredar los hijos o descendientes del preterido, por su derecho de representación y con arreglo a las reglas exigidas.

Distinguimos dos tipos de preterición, en función de los motivos que concurran:

  • La preterición no intencional: cuando por ejemplo el testador no conociera de la existencia de alguno o de todos los herederos forzosos en el momento de otorgar el testamento.
  • La preterición intencional: cuando deliberadamente el mismo, decida no mencionar al heredero sin atribuirle nada en concepto de legítima y además, no ha mencionado expresamente, causa justa de desheredación.

¿Qué efectos tiene la preterición?

Los efectos se extraen del artículo 814 del código civil, distinguiendo de nuevo si se trata de una preterición intencional o preterición no intencional:

  1. En cuanto a la preterición intencional, produce la reducción de la institución de herederos. No perjudica la legítima, recibiendo la parte que le corresponde en concepto de legítima estricta si concurre con otros herederos o la legitima larga, si fuera el único heredero forzoso. En cualquier caso, se va a reducir la institución de heredero, antes que los legados, las mejoras y el resto de disposiciones testamentarias establecidas en su caso, es decir, se van a reducir en primer lugar, las atribuciones hechas por el testador a los herederos forzosos y si con ello no fuera suficiente, se procederá a la reducción de los legados, las mejoras y el resto de disposiciones hasta que finalmente el heredero preterido pueda percibir la cuota que le corresponda por legítima.

 

  1. En relación a la preterición no intencional, distinguimos dos situaciones:
  • Todos los herederos forzosos han sido ignorados: se produce la anulación de todas las disposiciones testamentarias de carácter patrimonial, ahora bien, aquellas disposiciones que no fueran de carácter patrimonial siguen teniendo validez, como por ejemplo el nombramiento de disposiciones que garanticen el mantenimiento y bienestar de la mascota, el nombramiento de una persona que se encargue de la administración de los bienes, el reconocimiento de los hijos, étc.
  • Sólo son preteridos uno o varios de los herederos forzosos, se producirá la anulación de la institución de herederos dando lugar a la apertura de la sucesión abintestato.No obstante, se mantendrán los mandatos que el testador hubiera hecho en el testamento, así como las mejoras siempre y cuando no perjudique a los herederos legitimarios. Y en última instancia, se anulará la institución de heredero a favor del cónyuge cuando perjudique la legítima.

¿Qué puede hacer el heredero preterido?

El heredero preterido deberá reclamar su legítima estricta por vía judicial, ya que el notario no puede  no cumplir lo que disponga el testamento sin una declaración judicial, a menos que todos los herederos forzosos estuvieran de acuerdo o el testamento quedase ineficaz automáticamente.